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sábado, 1 de octubre de 2016

CARONTE EL BARQUERO DE LOS INFIERNOS



Ya les conté quien es Hades y su imperio de sombras, el infierno de los griegos, muy diferente del infierno cristiano. Con dos niveles para los buenos y los malos; los buenos al Erebo y los malos al Tártaro. A este infierno hay  que llegar en barca y el encargado de este viaje es Caronte, digamos que el chofer o piloto que lleve el alma del difunto a enfrentarse a la realidad de su última morada. Pero repasen lo de Hades porfis, como dicen los muchachos.
Pero el pasaje no era gratis, al difunto le ponían en la boca, debajo de la lengua,  una moneda para que le pagara a Caronte el viaje y los que no podían pagar vagaban durante cien años por las orillas del Aqueronte; pasado este tiempo el barquero los transportaba sin cobrar. Aquí me metí en un enredo porque en otro artículo les dije que era la laguna Estigia. Al leer otras fuentes encontré que unos dicen que era esta laguna y otros como Dante, el de La divina comedia, sostienen que el Aqueronte. Ustedes escojan por donde piensan ir.
Por lo general en vasijas y grabados de la época se encuentra representado como un viejo flacuchento y arrugando la jeta como si estuviera a toda hora mascando limón; como cualquier emo vestido de negro y con antifaz, si lo actualizamos a nuestro tiempo cambiemos el antifaz por gafas oscuras y listo. Este viejito se ponía bravo con los que no llevaban la moneda y los insultaba, y sobre todo les echaba cantaleta a los gordos, claro, el pobre anciano flaco y sin alientos remando para pasar un gordunflas pues tenía toda la razón.
Pues les cuento que uno que pasó sin pagar fue Hércules para cumplir con uno de sus doce trabajos y eso le costó ser castigado con prisión. A Caronte no al fortachón. El poeta Virgilio también nos cuenta que Orfeo, uno de los héroes griegos pasó sin pagar para rescatar a su amada Eurídice y Psique fue otra que hizo el viaje de ida y vuelta gratuitamente. Hay que averiguar el método de viajar sin pagar para usarlo en algunas ciudades y sin arriesgar la vida como en Transmilenio de Bogotá.
Hasta donde sé, el viejito sigue trabajando con su barca pasando difuntos por la laguna o por el rio y todavía no lo han pensionado. Tampoco dicen si todavía tiene la misma barca de remos o ya los dioses del Olimpo le compraron una con motor. Pobre cucho, y si tiene artritis peor no puede estar.

viernes, 6 de mayo de 2016

SISIFO Y SU MALDITA PIEDRA


Siempre hay alguien más de malas que cualquiera; en la mitología griega encontramos varios ejemplos como Prometeo, que ya les relaté en otra ocasión, y hoy le toca el turno a Sísifo. Este señor era ni más ni menos un rey, de Corinto, Grecia, porque en Colombia también tenemos un pueblo con ese nombre pero solo tiene alcalde. Pues un día estaba este joven recostado en el prado de su palacio reposando el almuerzo cuando vio pasar un águila enorme con una muchacha en sus garras, imaginen el tamaño de ese animal, digo el ave no la mujer.
Pues apenas pasó volando en avechucho cuando aparece el dios Asopo (después les cuento quién diablos es este que no lo había oído nombrar) todo preocupado preguntando por su hija; decía que Zeus se la había robado porque ya llevaba tiempo que la pretendía y le echaba los perros y dio la casualidad que eran los que había visto pasar Sísifo. Y le dijo al viejo que Zeus águila aterrizó en esa isla que se ve allá. Como todo padre que se respete arrancó para la isla a rescatar a su niña pero Zeus le mandó un rayo para espantarlo y supuso que el sapo que lo delató era Sísifo.
Zeus era, además de mujeriego, bisexual y otras yerbas, bien vengativo, así que mandó al pobre Sísifo de patas para el infierno griego que era el Hades a que se quedara por toda la eternidad, pero aquí no termina la historia. Cuando el joven se vio muerto le dijo a su esposa Mérope (aquí si me joden los griegos porque yo no sabia que los muertos hablan): “Mija, no me cremen ni me entierren que yo me las ingenio para volver otra vez donde mija que es tan linda”. Y en los infiernos se tramó a la Proserpina, la reina de ese sitio, para que lo dejara salir a organizar sus funerales, con la promesa de regresar lo más pronto posible.
La diosa le dio el permiso pero el joven se hizo el pendejo y se quedó fresco en la tierra hasta que Zeus lo pilló y lo mando de nuevo a los infiernos a cumplir el siguiente castigo que es la gracia de esta historia: Todos los días debe empujar una piedra gigantesca por una ladera bien empinada, y cuando ya va a coronar la cima debe salir corriendo de para , para que no lo alcance, no sé qué velocidad tiene pero nunca lo alcanza y cuando llegan abajo ambos; o sea Sísifo y la hijuemadre piedra, tiene que empezar a empujarla de nuevo y así todos los días por toda la eternidad, eso sí es mucho castigo tan HP… Si o no?


lunes, 12 de enero de 2015

EL CANCERBERO


CERBERO

También conocido como Can Cerbero, era el perro de Hades, un monstruo de tres cabezas a cual más de feas. Aunque no lo crean es el que da el apodo a los arqueros del fútbol en algunos países, por lo menos he escuchado en algunas transmisiones que dice el locutor “y el cancerbero se apodera de la pelota y salva su arco…” Lleva  una serpiente en lugar de cola y algunos aseguran que tiene serpientes en el lomo. No me consta porque por allí no estuve

Cerbero guardaba la puerta del Hades que es como el otro mundo de los griegos y aseguraba que los muertos no salieran y que los vivos no pudieran entrar. O sea un guachimán bien tenaz. Aquí en Colombia se llenaría de plata en algunos sitios y los ciudadanos lo pondríamos a vigilar el congreso.

Era hijo de Equidna y Tifón, y hermano de Ortro, (después se los presento). La existencia de un perro infernal en la entrada de los infiernos griegos que no son los mismos de otras creencias porque estos no tienen demonios con tridentes y almas en pena por los siglos de los siglos. En la saga de Harry Potter aparece uno parecido, ¿Recuerdan? Bueno, eso por ahora, después seguimos con otros monstruos de la mitología griega.


Edgar Tarazona Angel
Envigado, enero 2015

viernes, 5 de abril de 2013

DUODÉCIMO TRABAJO CAPTURAR EN LOS INFIERNOS A CERBERO

DUODÉCIMO TRABAJO

CAPTURAR EN LOS INFIERNOS A CERBERO
Cerbero era un enorme perro que cuidaba la entrada a los infiernos, era hermano de ORTO (en unas versiones aparece como ORTRO), el de Gerión, ¿recuerdan?, aquel tenía dos cabezas y este tres, hagan de cuenta el perro de la cámara secreta de Harry Potter, y para acabar de adornar el animalote en vez de cola tenía una serpiente, no dice si cascabel porque hasta chistoso sería que este monstruo sonara al caminar como un bebé con su sonajero, jeje. También se conoce como el Can Cerbero, término que adoptan algunos narradores de fútbol para referirse al arquero.
Para los griegos los infiernos recibían el nombre de HADES y el oficio del vigilante tricéfalo era que nadie saliera pero tampoco entrara. A este chandoso debía capturar Hércules y terminar con los doce trabajos. Viajó a Eleusis para ser instruido en los misterios para entrar y salir vivo del Hades y de paso limpiarse de la culpa por haber matado a sus hijos. Como ocurre con frecuencia en los mitos algunos dioses se compadecen del héroe de turno y esta vez fueron Atenea la diosa de la sabiduría y Hermes (Mercurio) el mensajero del Olimpo quienes convencieron a CARONTE, el barquero del infierno a que llevara a nuestro chico al otro lado de la laguna Estigia a cumplir su misión. Lo que ocurrió adentro tiene muchas VERSIONES contradictorias con peleas, flechazos, madrazos, cuchillo y todo lo que se puedan imaginar, como hay tantas versiones yo los dejo imaginar el asunto como una pelea bien hijuemadre en una discoteca oscura y con la música a todo volumen. Como puede suponerse Hércules logra su cometido, lleva al can a Euristeo y termina con sus trabajos.
El tipo descansó y yo también, a partir de la próxima lección me dedicaré a los dioses mayores con todos sus enredos amorosos, que abundaban en el Olimpo, sobre todo por parte de nuestro padre Zeus.

Edgar Tarazona Angel