martes, 13 de agosto de 2019

MEDUSA, LA MIRADA DE PIEDRA


Yo no sé a qué atenerme, unos dicen que era una vieja horrorosa, más fea que un carro por debajo y otros que era una mujer tan linda que hasta Poseidón dios de los mares se enamoró de ella; lo cierto es que tenía un pequeño defecto, en su cabeza, en vez de cabello tenía serpientes vivas, ayayay, como les parece y para completar el asunto al que la miraba de frente quedaba convertido en piedra.

Tenía dos hermanas y con ella eran tres las GORGONAS, monstruos ctónicos (busquen mis lectores lo que significa esta palabreja que no acepta el corrector) y para completar las hermanitas eran inmortales, mejor dicho, para que el mundo nunca se quede sin feas, que le vamos a hacer.

Pero bueno, en la Mitología griega no hay nada que quede sin explicación y Perseo, uno de los grandes héroes recibe el encargo de quitarle la cabeza a esta dama, les prometo que las dos siguientes entregas se las dedico a Perseo, muchacho muy simpático y cumplidor de su deber, pero veamos porque de sus aterradores cabellos.



Medusa era una mujer normal y hermosa, llena de virtudes y Poseidón, como les dije antes, se pegó una traga impresionante y como la chica no le para bolas la viola en el templo de Atenea; a la diosa esto no le causo ni pite de gracia y castiga a Medusa, algo así como lo que sucede hoy en los países musulmanes, los hombres la cagan y castigan a las mujeres; sus cabellos se transforman en serpientes y sus ojos intensos transforman en roca a quien los mire de frente… y miren como son los resentidos los dioses griegos, Atenea no quedó satisfecha con el castigo y envió a Perseo por la cabeza de la muchacha… 

lunes, 29 de abril de 2019

SÍSIFO Y SU MALDITA PIEDRA



Siempre hay alguien más de malas que cualquiera; en la mitología griega encontramos varios ejemplos como Prometeo, que ya les relaté en otra ocasión, y hoy le toca el turno a Sísifo. Este señor era ni más ni menos un rey, de Corinto, Grecia, porque en Colombia también tenemos un pueblo con ese nombre pero solo tiene alcalde. Pues un día estaba este joven recostado en el prado de su palacio reposando el almuerzo cuando vio pasar un águila enorme con una muchacha en sus garras, imaginen el tamaño de ese animal, digo el ave no la mujer.
Pues apenas pasó volando en avechucho cuando aparece el dios Asopo (después les cuento quién diablos es este que no lo había oído nombrar) todo preocupado preguntando por su hija; decía que Zeus se la había robado porque ya llevaba tiempo que la pretendía y le echaba los perros y dio la casualidad que eran los que había visto pasar Sísifo. Y le dijo al viejo que Zeus águila aterrizó en esa isla que se ve allá. Como todo padre que se respete arrancó para la isla a rescatar a su niña pero Zeus le mandó un rayo para espantarlo y supuso que el sapo que lo delató era Sísifo.
Zeus era, además de mujeriego, bisexual y otras yerbas, bien vengativo, así que mandó al pobre Sísifo de patas para el infierno griego que era el Hades a que se quedara por toda la eternidad, pero aquí no termina la historia. Cuando el joven se vio muerto le dijo a su esposa Mérope (aquí si me joden los griegos porque yo no sabia que los muertos hablan): “Mija, no me cremen ni me entierren que yo me las ingenio para volver otra vez donde mija que es tan linda”. Y en los infiernos se tramó a la Proserpina, la reina de ese sitio, para que lo dejara salir a organizar sus funerales, con la promesa de regresar lo más pronto posible.
La diosa le dio el permiso pero el joven se hizo el pendejo y se quedó fresco en la tierra hasta que Zeus lo pilló y lo mando de nuevo a los infiernos a cumplir el siguiente castigo que es la gracia de esta historia: Todos los días debe empujar una piedra gigantesca por una ladera bien empinada, y cuando ya va a coronar la cima debe salir corriendo de para abajo , para que no lo alcance, no sé qué velocidad tiene pero nunca lo alcanza y cuando llegan abajo ambos; o sea Sísifo y la hijuemadre piedra, tiene que empezar a empujarla de nuevo y así todos los días por toda la eternidad, eso sí es mucho castigo tan HP… ¿Si o no?


sábado, 2 de marzo de 2019

martes, 28 de agosto de 2018

LAS SIRENAS Y ULISES EN LA ODISEA


 


A nosotros nos metieron en la cabeza la imagen de unas mujeres muy lindas con medio cuerpo de mujer y medio de pez; para que nos entendamos: del ombligo hacia arriba una chica hermosa con unos pechos exuberantes y de la cintura de para abajo un pez bastante apetitoso, de manera que si uno se las encuentra no sabe qué parte comerse. Y digo lo de las mitades porque, como yo soy bien curioso, he pensado la mitad derecha mujer y la izquierda pez, se lo imaginan? Es por molestar, en la Odisea se las muestra como seres de voces melodiosas que atraen a los navegantes para devorarlos; Ulises ordena a sus marinos taparse los oídos con cera y que a él lo amarren al mástil para poder escucharlas y y con la orden de no soltarlo ni puel…chiras. Asi lo hacen sus marinos y el pobre hombre se retorcía desesperado gritando que lo soltaran y les arreaba la madre pero en esa época si se obedecían las ordenes y le tocó aguantarse las ganas hasta estar lejos de las sirenas.
Lo cierto es que con sus cantos incitan a los hombres para llevarlos a la muerte. Unos dicen que los devoran y otros que simplemente hacen naufragar los barcos para que se mueran sus tripulaciones. Siempre se encuentran en lugares muy rocosos y de difícil navegación. Si sus cantos eran tan hermosos no entiendo porque bautizaron como sirenas esos pitos estridentes de los bomberos y los carros policiales
En realidad en su origen son seres con cuerpo de pájaro y rostro de mujer y cumplen una función funeraria que es la de llevar las almas de los muertos al Hades; en la época clásica se asimilan a otras deidades acuáticas y por derecha resultan entre el mar, en una isla del mar Mediterráneo y es esa la leyenda que ha llegado hasta nosotros, la que se hizo popular en todo el mundo y símbolo de muchas cosas. En Dinamarca en Copenhague, para más señas hay una sirenita en la entrada del puerto y es símbolo de la ciudad; en Valledupar, Colombia, también tiene su estatua en el rio Guatapurí y hasta Disney le hizo película basada en un cuento de Hans Christian Andersen. Y los músicos y pintores no se quedan atrás, ¿qué les verán?

Como sea, es una deidad que se encuentra en varias mitologías y con diferentes formas, pero la que las hizo famosas fue la que aparece en el libro de Homero y que popularizaron la literatura, el cine y la televisión. Porque hasta hay películas con este personaje como SPLASH. No sé cómo sería casarse con una sirena porque yo por lo menos no sabría qué hacer en la luna de miel, ustedes que piensan.
Edgar Tarazona Angel

sábado, 21 de julio de 2018

DOS MONSTRUAS TERRIBLES: CARIBDIS Y ESCILA en LA ODISEA



Como dirán las señoras: Ese pobre Ulises si es de malas, sale de una para caer en otra peor. Ya había superado varios peligros con sus hombres, no con todos, varios ya no estaban en este mundo y con los que le quedaban seguía buscando el camino de regreso a casa donde lo esperaban su fiel esposa Penélope, su hijo Telémaco y esa manada de zánganos que tragaban y bebían de su despensa esperando que ella se casara con uno de ellos. Pero nada, los dioses le seguían enredando el camino y si no fuera así, pues esta historia ya se hubiera terminado.
Escila y Caribdis son dos monstruos marinos que se encontraban en un estrecho por donde pasaban los barcos, una a cada lado y no existía otra vía. Y el canal era tan estrecho que si el barco se alejaba de una de estas viejas caía en las garras de la otra, dicen que allí nació ese dicho Entre la espada y la pared, para indicar que uno esta jodido y sin salida. O de otra manera brincar de la sartén para caer en la candela… así de jodida la situación para Ulises y sus muchachos.
En la ODISEA Homero describe estos dos engendros: Escila habita en una cueva tiene rostro y pechos de mujer y aúlla como un perro chiquito; tiene doce patas pequeñas y deformes, seis cabezas que se sostienen en cuellos semejantes a serpientes y en sus bocas sobresalen triples filas de dientes grandes, filosos y mortíferos, como quien dice una belleza. Para completar se alimenta de todos los seres vivos que se le atraviesan y los marinos que se dejan atrapar, y es inmortal. De Caribdis dice el poeta que es un monstruo sin una forma definida porque vive siempre sumergida entre las aguas del canal y no se deja ver pero, para atrapar a los navegantes, forma un gigantesco remolino que los absorbe con todo y embarcación y los lleva al fondo donde esta criatura monstruosa los devora y, muy curioso, tres días mas tarde los vomita. Y debe alimentarse tres veces al día, pero en el libro no dice que hace el bicho si no pasan marineros; no creo que en esa época hicieran domicilios.
Ulises cuando se enfrentó a estas bellezas trató de esquivar a escila pero el remolino alcanzó a absorber la proa del barco. Recordemos que la diosa Atenea era como su hada madrina y lo salvó dándole un empujón que lo alejó del sitio. Como siempre sucede el héroe se salvó pero seis de sus soldados rasos fueron devorados por la alimaña. Tal vez Ulises pensó: de malas esos muchachos pero por lo menos yo salvé mi pellejo. Así como pasa en todas las guerras que los generales y los altos mandos se salvan y los jodidos son los pobres. Entonces Ulises respiró profundo, se echó la bendición en griego y siguió su camino.
Edgar Tarazona Angel

miércoles, 11 de julio de 2018

PENÉLOPE, EL TEJIDO INFINITO. LA ODISEA




En realidad la Odisea empieza ubicándonos en el palacio de Ulises en Ítaca donde estaban su esposa Penélope, su hijo Telémaco y una manada de pretendientes vagos que pretendían casarse con esa hermosa mujer convencidos que Ulises jamás regresaría. Todos estos sinvergüenzas pertenecían a las mejores y más ricas familias griegas y se creían con el derecho a permanecer a diario consumiendo los vinos y las deliciosas comidas en el hogar de nuestro héroe.
Penélope, antes de que se me olvide, es la imagen de la esposa fiel que espera a su marido durante veinte años, a pesar de que todos le dicen que no regresará, y muchos le aseguran que está muerto. Ella no acepta las propuestas de matrimonio que le hacen todos los jóvenes que la acosan y la presionan para que se decida por alguno de ellos. Debo decirles que no ´podía sacarlos de su casa porque la hospitalidad griega le impedía expulsar esa manada de vagos que la pasaban a diario bebiendo, comiendo y jugando, ante la impotencia de ella, su hijo y los criados.
Ante los requerimientos de los pretendientes Penélope se ideó una estratagema; un día los reunió y les aseguró que cuando terminara de tejer una hermosa mortaja de tejido muy complicado, escogería a su esposo entre ellos, y ellos aceptaron. Telémaco se enteró por su madre (la de él) cual era el propósito de esta propuesta y partió, de noche y a escondidas, en un barco en busca de su padre. Mientras tanto su madre (ya les dije cual) tejía todo el día pero desbarataba de noche todo lo tejido para volver a comenzar el día siguiente. Esto se volvió un cuento de nunca acabar pero por más que los pretendientes apuraban ella les recordaba que habían aceptado sus condiciones. Y dele que dele a la aguja todo el día y a desbaratar de noche. Mientras tanto su querido esposo seguía buscando el camino pero Poseidón, dios de los mares, y otros dioses le ponían trampas para perderlo. Por fortuna la diosa Atenea estaba de su parte y lo ayudaba a solucionar las dificultades.
Por ahora dejo a Penélope aburrida con tantos pretendientes metidos en su palacio noche y día, a Telémaco embarcado buscando a su padre y a Ulises tratando de regresar.


jueves, 14 de junio de 2018

CIRCE. CONVIRTIÓ LOS HOMBRES EN MARRANOS




Como me retiro por semanas y, por una parte,  mi memoria falla y por otra tengo un desorden fenomenal en mis archivos; quiero reubicarme para seguir contando la ODISEA. Habíamos quedado en que Ulises y sus hombres dejaron ciego a Polifemo el cíclope y se embarcaron en sus naves para seguir su camino a Ítaca su tierra.
Terminada la guerra de Troya Ulises y sus hombres emprendieron el regreso a su tierra y esta es una de tantas aventuras que les ocurrieron durante los diez años que duró la travesía. Ante todo CIRCE era una diosa hechicera que habitaba la isla de EEA y convertía en animales a todos los hombres que llegaban a su isla por medio de bebedizos y pociones mágicas. En la Odisea ubican su mansión en medio de un bosque  y rodeada de toda clase de animales que eran, nada más y nada menos que los hombres convertidos en bestias.
No sé si ahora existen muchas hechiceras alumnas de Circe, esta bruja encantadora de la ODISEA pero lo que sí es cierto es que muchos varones que conozco se han dejado transformar en marranos. Además, en la cultura popular se dice que “Consiguió marrano” cuando una mujer ya vieja o bien recorrida levanta pareja para casarse, pero ese no es el tema de este relato sino de CIRCE, la que aparece en la obra de Homero (el poeta griego, lo aclaro porque hoy los estudiantes al oír este nombre siempre piensan en los Simpson).
Sin saberlo, Ulises desembarcó en esta isla y mandó parte de sus hombres al castillo donde fueron atendidos muy bien por mujeres encantadoras que les dieron el brebaje que los convirtió en cerdos. Pero uno de ellos, muy tímido, no quiso entrar al palacio y por una rendija vio lo que le estaba ocurriendo a sus amigos y arrancó a toda velocidad donde su jefe a contarle el chisme. Este tipo era Arquiloco, vaya nombrecito. Nuestro héroe, o sea Ulises, partió para ayudar a sus hombres y por el camino se encontró un muchacho muy formal que le dijo que no se las tirara de matón que esa vieja era más fuerte y astuta que él. Resulta que el joven era el dios Hermes que le dio una poción mágica para contrarrestar el efecto del brebaje  que administraba la bruja, digamos el antídoto. Dicho y hecho, nuestro héroe llegó y la bruja, que era una miss universo de lo buena que estaba le dio su jarrado de bebedizo y Ulises como si nada.
Como ocurre en unas historias, la mala se enamora del bueno y así sucedió con Circe; se pegó la traga mas hijuemadre y se le arrodilló y le lloró para que la quisiera aunque fuera un poquito. Ulises aprovechó para decirle que si le hacía lo que quisiera pero que sus hombres pasaran de nuevo de cerdos a seres humanos, cosa que no pasa con los maridos y los varones cerdos de nuestro tiempo, hoy el que es marrano sigue marrano y no hay Ulises que valga. Pues la hermosa hechicera devolvió la humanidad a todos los animales de la isla y hasta les dijo que disfrutaran de todo lo que vieran, incluidas las hermosas muchachas que les servían… y quién dijo miedo, muchachas a discreción y se armó la orgía más tenaz que puedan imaginarse (esto no puedo contarlo porque me tildan de pornográfico),  claro que ella si tuvo su luna de miel privada con su héroe.
Y como dice una canción de José José “hasta la belleza cansa y el amor acaba…” y Ulises quería llegar a su casa donde lo esperaba su fiel esposa Penélope. Esa historia se la cuento la próxima… si no se me olvida. Pero no se imaginen que se aburrieron del sexo gratis de la noche a la mañana, la fiestecita les duró un año completo. Bueno, ella no quería que él se fuera pero, como le había prometido que los dejaba ir ni modo. Para terminar les dejo este chisme: uno de los hombres de Ulises se emborrachó hasta enlagunarse y se durmió en la terraza y al otro día cuando se dio cuenta que ya se iban y con la borrachera viva en vez de bajar por las escaleras se cayó de la terraza por el otro lado y pum, se mató por pendejo. Solo quedó su nombre: Elpenor, por si acaso lo preguntan.
Edgar Tarazona Angel