martes, 28 de agosto de 2018

LAS SIRENAS Y ULISES EN LA ODISEA


 


A nosotros nos metieron en la cabeza la imagen de unas mujeres muy lindas con medio cuerpo de mujer y medio de pez; para que nos entendamos: del ombligo hacia arriba una chica hermosa con unos pechos exuberantes y de la cintura de para abajo un pez bastante apetitoso, de manera que si uno se las encuentra no sabe qué parte comerse. Y digo lo de las mitades porque, como yo soy bien curioso, he pensado la mitad derecha mujer y la izquierda pez, se lo imaginan? Es por molestar, en la Odisea se las muestra como seres de voces melodiosas que atraen a los navegantes para devorarlos; Ulises ordena a sus marinos taparse los oídos con cera y que a él lo amarren al mástil para poder escucharlas y y con la orden de no soltarlo ni puel…chiras. Asi lo hacen sus marinos y el pobre hombre se retorcía desesperado gritando que lo soltaran y les arreaba la madre pero en esa época si se obedecían las ordenes y le tocó aguantarse las ganas hasta estar lejos de las sirenas.
Lo cierto es que con sus cantos incitan a los hombres para llevarlos a la muerte. Unos dicen que los devoran y otros que simplemente hacen naufragar los barcos para que se mueran sus tripulaciones. Siempre se encuentran en lugares muy rocosos y de difícil navegación. Si sus cantos eran tan hermosos no entiendo porque bautizaron como sirenas esos pitos estridentes de los bomberos y los carros policiales
En realidad en su origen son seres con cuerpo de pájaro y rostro de mujer y cumplen una función funeraria que es la de llevar las almas de los muertos al Hades; en la época clásica se asimilan a otras deidades acuáticas y por derecha resultan entre el mar, en una isla del mar Mediterráneo y es esa la leyenda que ha llegado hasta nosotros, la que se hizo popular en todo el mundo y símbolo de muchas cosas. En Dinamarca en Copenhague, para más señas hay una sirenita en la entrada del puerto y es símbolo de la ciudad; en Valledupar, Colombia, también tiene su estatua en el rio Guatapurí y hasta Disney le hizo película basada en un cuento de Hans Christian Andersen. Y los músicos y pintores no se quedan atrás, ¿qué les verán?

Como sea, es una deidad que se encuentra en varias mitologías y con diferentes formas, pero la que las hizo famosas fue la que aparece en el libro de Homero y que popularizaron la literatura, el cine y la televisión. Porque hasta hay películas con este personaje como SPLASH. No sé cómo sería casarse con una sirena porque yo por lo menos no sabría qué hacer en la luna de miel, ustedes que piensan.
Edgar Tarazona Angel

sábado, 21 de julio de 2018

DOS MONSTRUAS TERRIBLES: CARIBDIS Y ESCILA en LA ODISEA



Como dirán las señoras: Ese pobre Ulises si es de malas, sale de una para caer en otra peor. Ya había superado varios peligros con sus hombres, no con todos, varios ya no estaban en este mundo y con los que le quedaban seguía buscando el camino de regreso a casa donde lo esperaban su fiel esposa Penélope, su hijo Telémaco y esa manada de zánganos que tragaban y bebían de su despensa esperando que ella se casara con uno de ellos. Pero nada, los dioses le seguían enredando el camino y si no fuera así, pues esta historia ya se hubiera terminado.
Escila y Caribdis son dos monstruos marinos que se encontraban en un estrecho por donde pasaban los barcos, una a cada lado y no existía otra vía. Y el canal era tan estrecho que si el barco se alejaba de una de estas viejas caía en las garras de la otra, dicen que allí nació ese dicho Entre la espada y la pared, para indicar que uno esta jodido y sin salida. O de otra manera brincar de la sartén para caer en la candela… así de jodida la situación para Ulises y sus muchachos.
En la ODISEA Homero describe estos dos engendros: Escila habita en una cueva tiene rostro y pechos de mujer y aúlla como un perro chiquito; tiene doce patas pequeñas y deformes, seis cabezas que se sostienen en cuellos semejantes a serpientes y en sus bocas sobresalen triples filas de dientes grandes, filosos y mortíferos, como quien dice una belleza. Para completar se alimenta de todos los seres vivos que se le atraviesan y los marinos que se dejan atrapar, y es inmortal. De Caribdis dice el poeta que es un monstruo sin una forma definida porque vive siempre sumergida entre las aguas del canal y no se deja ver pero, para atrapar a los navegantes, forma un gigantesco remolino que los absorbe con todo y embarcación y los lleva al fondo donde esta criatura monstruosa los devora y, muy curioso, tres días mas tarde los vomita. Y debe alimentarse tres veces al día, pero en el libro no dice que hace el bicho si no pasan marineros; no creo que en esa época hicieran domicilios.
Ulises cuando se enfrentó a estas bellezas trató de esquivar a escila pero el remolino alcanzó a absorber la proa del barco. Recordemos que la diosa Atenea era como su hada madrina y lo salvó dándole un empujón que lo alejó del sitio. Como siempre sucede el héroe se salvó pero seis de sus soldados rasos fueron devorados por la alimaña. Tal vez Ulises pensó: de malas esos muchachos pero por lo menos yo salvé mi pellejo. Así como pasa en todas las guerras que los generales y los altos mandos se salvan y los jodidos son los pobres. Entonces Ulises respiró profundo, se echó la bendición en griego y siguió su camino.
Edgar Tarazona Angel

miércoles, 11 de julio de 2018

PENÉLOPE, EL TEJIDO INFINITO. LA ODISEA




En realidad la Odisea empieza ubicándonos en el palacio de Ulises en Ítaca donde estaban su esposa Penélope, su hijo Telémaco y una manada de pretendientes vagos que pretendían casarse con esa hermosa mujer convencidos que Ulises jamás regresaría. Todos estos sinvergüenzas pertenecían a las mejores y más ricas familias griegas y se creían con el derecho a permanecer a diario consumiendo los vinos y las deliciosas comidas en el hogar de nuestro héroe.
Penélope, antes de que se me olvide, es la imagen de la esposa fiel que espera a su marido durante veinte años, a pesar de que todos le dicen que no regresará, y muchos le aseguran que está muerto. Ella no acepta las propuestas de matrimonio que le hacen todos los jóvenes que la acosan y la presionan para que se decida por alguno de ellos. Debo decirles que no ´podía sacarlos de su casa porque la hospitalidad griega le impedía expulsar esa manada de vagos que la pasaban a diario bebiendo, comiendo y jugando, ante la impotencia de ella, su hijo y los criados.
Ante los requerimientos de los pretendientes Penélope se ideó una estratagema; un día los reunió y les aseguró que cuando terminara de tejer una hermosa mortaja de tejido muy complicado, escogería a su esposo entre ellos, y ellos aceptaron. Telémaco se enteró por su madre (la de él) cual era el propósito de esta propuesta y partió, de noche y a escondidas, en un barco en busca de su padre. Mientras tanto su madre (ya les dije cual) tejía todo el día pero desbarataba de noche todo lo tejido para volver a comenzar el día siguiente. Esto se volvió un cuento de nunca acabar pero por más que los pretendientes apuraban ella les recordaba que habían aceptado sus condiciones. Y dele que dele a la aguja todo el día y a desbaratar de noche. Mientras tanto su querido esposo seguía buscando el camino pero Poseidón, dios de los mares, y otros dioses le ponían trampas para perderlo. Por fortuna la diosa Atenea estaba de su parte y lo ayudaba a solucionar las dificultades.
Por ahora dejo a Penélope aburrida con tantos pretendientes metidos en su palacio noche y día, a Telémaco embarcado buscando a su padre y a Ulises tratando de regresar.


jueves, 14 de junio de 2018

CIRCE. CONVIRTIÓ LOS HOMBRES EN MARRANOS




Como me retiro por semanas y, por una parte,  mi memoria falla y por otra tengo un desorden fenomenal en mis archivos; quiero reubicarme para seguir contando la ODISEA. Habíamos quedado en que Ulises y sus hombres dejaron ciego a Polifemo el cíclope y se embarcaron en sus naves para seguir su camino a Ítaca su tierra.
Terminada la guerra de Troya Ulises y sus hombres emprendieron el regreso a su tierra y esta es una de tantas aventuras que les ocurrieron durante los diez años que duró la travesía. Ante todo CIRCE era una diosa hechicera que habitaba la isla de EEA y convertía en animales a todos los hombres que llegaban a su isla por medio de bebedizos y pociones mágicas. En la Odisea ubican su mansión en medio de un bosque  y rodeada de toda clase de animales que eran, nada más y nada menos que los hombres convertidos en bestias.
No sé si ahora existen muchas hechiceras alumnas de Circe, esta bruja encantadora de la ODISEA pero lo que sí es cierto es que muchos varones que conozco se han dejado transformar en marranos. Además, en la cultura popular se dice que “Consiguió marrano” cuando una mujer ya vieja o bien recorrida levanta pareja para casarse, pero ese no es el tema de este relato sino de CIRCE, la que aparece en la obra de Homero (el poeta griego, lo aclaro porque hoy los estudiantes al oír este nombre siempre piensan en los Simpson).
Sin saberlo, Ulises desembarcó en esta isla y mandó parte de sus hombres al castillo donde fueron atendidos muy bien por mujeres encantadoras que les dieron el brebaje que los convirtió en cerdos. Pero uno de ellos, muy tímido, no quiso entrar al palacio y por una rendija vio lo que le estaba ocurriendo a sus amigos y arrancó a toda velocidad donde su jefe a contarle el chisme. Este tipo era Arquiloco, vaya nombrecito. Nuestro héroe, o sea Ulises, partió para ayudar a sus hombres y por el camino se encontró un muchacho muy formal que le dijo que no se las tirara de matón que esa vieja era más fuerte y astuta que él. Resulta que el joven era el dios Hermes que le dio una poción mágica para contrarrestar el efecto del brebaje  que administraba la bruja, digamos el antídoto. Dicho y hecho, nuestro héroe llegó y la bruja, que era una miss universo de lo buena que estaba le dio su jarrado de bebedizo y Ulises como si nada.
Como ocurre en unas historias, la mala se enamora del bueno y así sucedió con Circe; se pegó la traga mas hijuemadre y se le arrodilló y le lloró para que la quisiera aunque fuera un poquito. Ulises aprovechó para decirle que si le hacía lo que quisiera pero que sus hombres pasaran de nuevo de cerdos a seres humanos, cosa que no pasa con los maridos y los varones cerdos de nuestro tiempo, hoy el que es marrano sigue marrano y no hay Ulises que valga. Pues la hermosa hechicera devolvió la humanidad a todos los animales de la isla y hasta les dijo que disfrutaran de todo lo que vieran, incluidas las hermosas muchachas que les servían… y quién dijo miedo, muchachas a discreción y se armó la orgía más tenaz que puedan imaginarse (esto no puedo contarlo porque me tildan de pornográfico),  claro que ella si tuvo su luna de miel privada con su héroe.
Y como dice una canción de José José “hasta la belleza cansa y el amor acaba…” y Ulises quería llegar a su casa donde lo esperaba su fiel esposa Penélope. Esa historia se la cuento la próxima… si no se me olvida. Pero no se imaginen que se aburrieron del sexo gratis de la noche a la mañana, la fiestecita les duró un año completo. Bueno, ella no quería que él se fuera pero, como le había prometido que los dejaba ir ni modo. Para terminar les dejo este chisme: uno de los hombres de Ulises se emborrachó hasta enlagunarse y se durmió en la terraza y al otro día cuando se dio cuenta que ya se iban y con la borrachera viva en vez de bajar por las escaleras se cayó de la terraza por el otro lado y pum, se mató por pendejo. Solo quedó su nombre: Elpenor, por si acaso lo preguntan.
Edgar Tarazona Angel



lunes, 19 de febrero de 2018

POLIFEMO EL CÍCLOPE. La Odisea




Polifemo, el dueño de la cueva, se marchó con su rebaño al despuntar la mañana, como dice una canción mexicana y dejó taponados a Ulises y sus guerreros con una hijuemadre piedra que no la pudieron mover entre todos. Recordemos que Ulises era reconocido por su capacidad creativa  y se ingenio darle al cíclope la garrafa de vino que conservaban y sigo sin entender por qué si a todos les encantaba beber. Y me parece muy flojo para el trago. Aquí conozco borrachines que se beben una garrafa de aguardiente que tiene más grados alcohólicos que el vino y no se caen. Lo que cuenta el libro es que el gigante se emborrachó como cualquier alcohólico de todos los tiempos y cayó al suelo como suele suceder con los beodos.
Con anterioridad rebuscando en la cueva habían encontrado un largo palo al cual le sacaron punta y como la novela no dice que el ogro les haya decomisado las armas, supongo que con las espadas le sacaron punta bien afilada, esto sucedió antes del regreso del tipo. No se me vayan a confundir, es que lo acabo de recordar. Pues bien, cuando cayó fundido el gigante Ulises y varios de sus hombres agarraron el palo y saz, se lo zamparon de un solo golpe en el ojo y claro, como solo tenía uno pues no quedó tuerto sino ciego. Quién dijo miedo, se despertó gritando y buscando a tientas los culpables pero estos estaban bien escondidos y no dijeron ni pio.
El cíclope quito la piedra para que salieran las ovejas y ya Odiseo, o Ulises que es el mismo, había amarrado a cada uno de sus hombres debajo de una oveja y al salir el ogro las palpaba por encima y solo sentía el contacto con la lana, así salieron todos. Y yo vuelvo a imaginar cosas que no están en la obra; ¿cómo demonios eran de grandes esos animalitos para que un hombre hecho y derecho cupiera por debajo? Y ¿al último quien lo amarró? Ya lo dije y lo repito, en literatura y mitología puede ocurrir de todo.
Lo cierto es que pudieron salir y buscaron el barco, ya cuando se sintieron seguros empezaron a gritar burlas al cíclope y este por puro oído les arrojó una enorme piedra que por poco les atina, y sería tan grande que las olas casi los hacen naufragar. En Colombia sacar la piedra significa enojar, o sea que el monstruo lleno de piedra (rabia) les arrojó una piedra (roca). Dejemos por ahí porque resulto hablando pendejadas y más bien esperemos la próxima aventura de la Odisea.



sábado, 17 de febrero de 2018

EL PAIS DE LOS CÍCLOPES. La Odisea




Cuando escaparon del país de los lotófagos siguieron navegando hasta encontrar una nueva isla, esta era habitada por los cíclopes. Unos seres gigantescos con un solo ojo en medio de la frente y con la mala costumbre de alimentarse de carne humana entre otras cosas. Antropófagos se les dice y una señora un poco bruta que fue mi jefe decía que eran los antropólogos los comedores de seres humanos. Ya descansa en paz.
Al llegar encontraron una enorme cueva y por curiosidad se adentraron en ella. Que sorpresa se llevaron, parecía un supermercado de alimentos; había de todo para darle gusto a la muela y como llevaban meses en el mar y aguantando hambre pues quién dijo miedo, a comer se dijo. Olvidaba decir que llevaban una enorme garrafa de vino y eso me hace pensar de dónde diablos si después de mucho tiempo de recorrer el mar ya no creo que les quedara nada de comer ni de beber. Pero es literatura y todo se vale.
El dueño de la cueva era el famoso Polifemo, el cíclope más conocido de la mitología griega y cuando los vio les gritó como preguntando quienes eran y todos muertos de miedo menos Ulises que le dijo que eran náufragos en busca de una ruta para regresar a la patria y que por Favor les ayudara. Polifemo respondió de mala manera y cogió en cada mano uno de los marinos y lo devoró con todo y cáscara, perdón, ropa. Después taponó la entrada de la cueva con una roca que y se echó a dormir como si nada.
Ulises y sus hombres trataron de mover la roca pero nada, hay les amaneció y cuando despertó el cíclope para desayunar se tragó otros dos marineros, quitó la roca de la entrada y salió con sus ovejas para el campo. Olvidaba decir que el gigante poseía un rebaño que también convivía con él en la enorme cueva. Me imagino el olor o más bien hedor porque estos animalitos comen y cagan y su orina es bastante fétida.
Cuando el ogro salió todos quedaron temblando pensando cuales serían los próximos en morir entre los dientes de Polifemo. Y ahora caigo en cuenta que el tipo nunca se les presento. Por ejemplo: hola como están, yo soy Polifemo y ustedes como se llaman? Nada, empezó por devorar dos marinos. Dejo por ahora en este punto porque me cansé. Mañana les relato el resto.

martes, 13 de febrero de 2018

LOS COMEDORES DE LOTOS. LA ODISEA




Después de librarse de la tormenta Ulises y los hombres sobrevivientes continuaron navegando por varios días hasta llegar a una isla donde vivían unos seres que se alimentaban únicamente de lotos. Para los que no lo saben los lotos son plantas muy grandes que crecen en el agua y dan unas flores hermosas que servían de alimento a los habitantes de la isla. Y a los que se alimentan de lotos se les denomina Lotófagos.
Esto a pesar de ser raro tiene otra curiosidad y es su poder alucinógeno, no sé si en la realidad es cierto pero en la Odisea todos los que comen las flores entran en un estado igual que al fumador de marihuana u otras sustancias que usan ahora los jóvenes para volar a otros planetas. Hagan de cuenta una traba bien bacana pero con laguna mental incluida.
Pues los soldados de Odiseo se dieron la probadita y olvidaron que deseaban regresar a casa, a sus familias y amigos y todo lo que representaba el pasado, sólo querían seguir consumiendo las dichosas flores que abundaban por todas partes y eran gratis. Y los llevaban a paraísos llenos de felicidad con mujeres y todo lo que podían imaginar.
 Como borrachitos andaban sin rumbo y nada que se querían ir. Entonces, su gran jefe tuvo que amarrarlos y arrastrarlos a las malas ayudado por los que no estaban alucinando. Los subieron al barco y siguieron su marcha hasta llegar al país de los cíclopes. Esta es la siguiente historia.