miércoles, 3 de abril de 2013

UNDÉCIMO TRABAJO ROBAR LAS MANZANAS DEL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES

UNDÉCIMO TRABAJO
ROBAR LAS MANZANAS DEL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES






Cuando niño pensaba qué dificultad había en robar unas manzanas; en mi barrio todos los niños de mi edad robábamos, manzanas, peras, ciruelas y duraznos en los huertos vecinos y el problema, si nos descubrían, era la paliza que nos daban nuestros padres. A Hércules no le toco la fácil, el dichoso jardín quedaba lejos, en el norte de África en la cordillera Atlas; este jardín pertenecía a esa vieja amargada que ya conocemos y que le tenía odia al héroe, Hera.
Pues las susodichas manzanas no eran cualquier cosa, eran de oro puro y el que las comía se convertía en inmortal, su origen fueron unas semillas que recibió Hera como regalo de su matrimonio con Zeus y su cuidado de los árboles se les encomendó a unas veteranas llamadas las Hespérides, algo así como las hermanitas Gutiérrez pero menos feas. Las tales cosechaban las frutas y por derecha guardaban algunas para sí mismas. Hera no era ninguna pendeja y agregó a la vigilancia un dragón llamado LADÓN. Ojo, no es ladrón...
Nuestro muchachón primero capturó uno de los dioses menores del mar que cambiaba de forma, (el cucho, no el mar) para saber la ubicación del jardín; hay varias versiones pero no se las digo para no alargar el asunto, lo cierto es que llegó donde Atlas, de quien se decía era el padre de las Hespérides, y le propuso sostener el mundo mientras traía unas manzanas de donde sus hijitas. Al regreso Atlas pensó que podía dejar a Hércules por siempre sosteniendo el mundo (olvidaba que aun no les cuento lo de Atlas, otro forzudo) y no quería recibirle la carga, entonces nuestro chico le dijo que lo recibiera por un momento mientras se acomodaba bien la capa en el hombro porque le estaba fastidiando una montaña en el hombro. Cuando Atlas lo recibió Hércules le hizo pistola con los dedos y se largó con sus manzanas a donde Euristeo; dice uno de los chismosos griegos que la manzana de la discordia (¿recuerdan el Juicio de París?) era una de estas pepitas doradas. Bueno, ya solo me falta un trabajo y pasamos a otras noticias más entretenidas con acción, sexo, aventuras y otros enredos del Olimpo.



Edgar Tarazona Angel

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