viernes, 18 de septiembre de 2015

PERSEO Y SU HAZAÑA COMPLETA


Revisando mis fuentes bien informadas encontré respuestas para lo que falta de Perseo y lo que en realidad ocurrió con el gigante Atlas. En el capítulo anterior lo dejé dejando a las Ninfas, esas muchachas culiprontas que lo exprimieron hasta que el pobre tipo casi se muere de anemia, pero en premio le entregaron unas sandalias con alas que le permitían volar, una mochila hippie que se agrandaba para contener cualquier tamaño que le echaran adentro y el casco de Hefestos, el de los infiernos griegos, que volvía invisible al que se lo pusiera y para completar el equipaje Hermes le entregó un machete bien grande y afilado que cortaba hasta piedras y la diosa Atenea su escudo bien reluciente que reflejaba todo como un espejo.

Como las sandalias no le cobraban exceso de equipaje decoló rumbo al cielo a buscar las tres feas y como sus dioses guardianes le indicaban el camino llegó más rápido que pa’ mañana es tarde. No me lo crean pero las cuchas feas y todo pero vanidosas y estaban en la playa bronceándose sabroso cuando Perseo la divisó y se dio cuenta que estaban dormidas, así que se acercó de espaldas para no mirar de frente a Medusa si despertaba y le mando ese machete que le mocho de una la cabeza; ahí mismo la metió en la mochila… olvidaba el bendito casco que el héroe llevaba puesto, así que cuando despertaron las otras dos y vieron a su hermanita descabezada  no pudieron decir ni pio porque no vieron ni miércoles del asesino.

Con esas chancletas con alas voló, voló y voló, como la ingrata calandria de una canción de mi niñez, y por los lados de España quiso descansar y buscó un hotel o algo así y se encontró con Atlas, que no sé si es el mismo que carga el mundo o un jardinero que cuidaba unas manzanas de oro, y tenía la orden de no hospedar a nadie. Este gigante que lo ve y empieza a tirarle piedra para espantarlo pero nuestro héroe se acordó de la cabeza que cargaba en la mochila y se la pone de frente al pobre Atlas y zúas que lo convierte en montaña, ya lo dije en otra parte, es la Cordillera Atlas, la puerta al océano Atlántico que por derecha recibe el nombre del gigante.

Como los griegos eran especialistas en enredar la madeja de los acontecimientos no quedan contentos con este final y cuando ya el joven enrumba para su casa por los aires, mira hacia abajo y ve una hermosa muchacha en pelota amarrada de una roca; y claro, la curiosidad mató al gato y casi mata a Perseo que descendió de puro lambón a ver qué era lo que pasaba con esa muchachona  tan primorosa, pero esa ya es otra historia


Edgar Tarazona Angel

miércoles, 16 de septiembre de 2015

PERSEO Y MEDUSA, Primera parte

1-      
Recordemos que el rey Filoctetes no aceptó los regalos de Perseo y le ordenó llevarle la cabeza de Medusa, ya en otro artículo les había hablado de esta vieja horrible peroles resumo el asunto: eran tres hermanas a cual más de horribles llamadas las Parcas. Medusa tenía la cabeza coronada por serpientes en lugar de cabellos y con la mirada petrificaba a los seres vivientes que la miraban de frente. Casi nada quería de regalo el rey. Y el capricho se debía a que se enamoró Dánae, la mamacita de Perseo y pensó que mandando el muchacho a su perdición le quedaba el camino libre para conquistarla.
Unos dicen que el rey lo mandó y otros que el muchacho se las tiró de macho y se ofreció ir por la cabeza del monstruo, lo cierto es que se embarcó  a ver como lograba hacer lo que se ofreció por metiche. Recuerden que era hijo de Zeus y por tanto un semidios, entonces entre bomberos no se pisan las mangueras y por derecha Hermes (el mensajero de los dioses) y Atenea, esa hija de Zeus que le nació de la cabeza decidieron colaborarle; y vaya ayuda tan pendeja, el muchacho pensó que le iban a dar dinero o por lo menos una metralleta pero que va, lo que le dieron fue consejos:
Que fuera donde las Greas, hermanas de las Gorgonas y más feas si es posible, y tienen un solo ojo que se lo turnan para ver, mijito, usted llega haciéndose el pendejo y cuando se vayan a turnar el ojo se lo arrebata y las chantajea con el asunto de que se lo devuelve si le indican el camino para encontrar las Gorgonas. Pero olvidaba contar que por el camino llegó donde las Ninfas que eran bien coquetas, ya se las presenté el otro día, no se si recuerdan, y como el tipop era como galán de TV lo cogieron por su cuenta y se lo turnaban las hijuemadres cada noche, como esta historia no es porno, no les puedo narrar con pelos y señales lo que hicieron con el muchachito, se lo dejo a su imaginación, era como una orgía con un solo mas, hasta que tuvo que volarse pero ya con el mapa de la ruta, después de endulzarles el oído con mil promesas que tranquilas que yo regreso, las llamo por el celular, después les doy mi email y todas esas carajadas. Y como este chisme se está alargando sigo la próxima entrega aunque me queda como un resentimiento por dejarlos ensayados, pero pueden estar seguros de que este héroe sufrió lo que no debía para poder mocharle la cabeza a esa horrible vieja.

Edgar Tarazona Angel

viernes, 11 de septiembre de 2015

PERSEO HIJO DE DANAE Y ZEUS



Este muchacho tiene un espacio muy destacado en la mitología por todo lo que hizo, pero también por las circunstancias que rodearon su nacimiento. El rey Acrisio de Argos fue al oráculo, como hacían todos los griegos, y éste le dijo que su destino era morir a manos de su nieto. Esto que le dicen y el cucho mando encerrar a su hija única Dánae en un sitio que no ha dejado poner de acuerdo a los historiadores, unos dicen que en una torre de bronce y otros un subterráneo; como sea el sitio tenía una ventanita para que le entrara el aire y el sol a la linda chica y esto con el fin de que no conociera ningún tumba locas que la enamorara y le llenara de huesitos la barriga.
Pues el asunto es que nuestro padre Zeus pasó un día y la vio y se llenó de ganas de conocerla y de todo lo demás y como no había manera de entrar ni de convencer al celoso padre esperó que la muchacha estuviera desnuda bronceándose y el mañoso Zeus se transformó en una lluvia de oro y cayó sobre ella dejándola embarazada. Eso dice el cuento pero lo que más me impacta es que este fue un polvo de oro, no un polvo como los demás, no señor. Y no crean que todo pasó y listo, algunas lenguas viperinas culpan del embarazo a Preto, hermano del rey pero lo cierto del caso es que nació Perseo y su abuelo no se comió el cuento del embarazo celestial.
Y ¨¡qué hizo el maldito viejo? Pues mandó construir un enorme cajón donde metió a su hija Dánae y su nieto Perseo y los mandó arrojar al mar. Como Zeus sabía todo lo que sucedía en el Olimpo y sus alrededores, le pidió a su hermanito Poseidón que mantuviera el mar en calma para que los náufragos pudieran encallar en la costa y así fue que las tranquilas olas los depositaron en una playa de la isla de Sérifos gobernada por Policdetes y su hermano Dictis que recogieron a la madre y el niño y los criaron como si fueran de su familia.

Más tarde, Polidectes se enamoró de Dánae. Pensando que el joven Perseo podía ser un estorbo para sus planes, intentó librarse de él mediante una estratagema: hizo creer a todo el mundo que pretendía conquistar a la princesa Hipodamía y pidió a los habitantes de la isla que le entregase un regalo cada uno como presente, para poder ofrecerlo a su vez a la princesa. Perseo dijo que no pondría reparos para entregar cualquier cosa: incluso si hubiera de ser la cabeza de Medusa, que era una de las tres Gorgonas y podía convertir en piedra a los hombres sólo con la mirada. Polidectes aceptó como regalos los caballos de otros habitantes de la isla, pero no aceptó los de Perseo, y le mandó que le trajese la cabeza de la Gorgona que le había prometido

Hasta aquí la historia del nacimiento de Perseo. A mi me cabrea que haya tanto rey como si se dieran silvestres. Alguno me dirá que en Grecia existían las ciudades estado pero es que las encuentro por todas partes como las malas hierbas. Aquí termina el capítulo de hoy y en el próximo aparece lo más bueno.
Edgar Tarazona Angel

miércoles, 2 de septiembre de 2015

ATLAS, EL QUE CARGA EL MUNDO


Existen varios significados para la palabra Atlas pero en este artículo quiero contarles sobre el Titán que carga el mundo sobre sus hombros y para nada sobre la colección de mapas o el cemento. La historia es como sigue:
Hay varias versiones acerca de su nacimiento pero testigos fidedignos aseguran que sus verdaderos progenitores fueron Gea y Urano, los mismos que procrearon a Zeus y otros dioses. Ojo, Atlas era un Titán, uno de los doce y acaudilló la guerra llamada titanomaquia contra Zeus y sus secuaces. Llamados los Olímpicos. Como estos ganaron la guerra Zeus lo condenó a cargar el mundo.
No sé cómo demonios se las ingenió con esa carga en las espaldas para darle al asunto que sabemos, o se la parte divertida de hacer hijos,  pero en bienestar familiar y la fiscalía figura como padre de varios niños: las hespérides (encargadas de un jardín donde tuvo que meterse Hércules en uno de sus trabajos), Mera, Calipso y las pléyades, hagan el ensayo de hacer el amor con un bulto de papa en las costillas y me entenderán lo que digo de Atlas.
Hay varias versiones que involucran al titán Atlas. Una dice que Perseo lo convirtió en roca con la cabeza de Medusa y allí surge la cordillera del Atlas. Otra dice que aportó su nombre para lo que llamamos océano Atlántico,. Repasen los trabajos de Hércules y allí encontrarán como el héroe engañó al titán para devolverle el mundo y es que con tanto nombre a mí, igual que a ustedes, también se me confunden un poco las historias. 

martes, 1 de septiembre de 2015

GANIMEDES, EL BARMAN DEL OLIMPO

Algunos dicen que era el muchacho más lindo del Olimpo pero, hay quienes opinan que era Narciso, dejo a este para otro relato y sigo con Ganimedes que de la noche a la mañana, como dicen los abuelos, se convirtió en el barman de los dioses, algo así como Moe el de los Simpson pero no servía cualquier trago, era el trago divino, llamado Néctar o ambrosía.
El asunto es que este chico estaba un día recostado en un prado muy verde mirando nubes (o fumando marihuana, que se yo) cuando pasó don Zeus en forma de águila y, ya en otros artículos les conté como era de perro este viejito, lo vió y se enamoró del jovencito. Así como lo oyen, esos griegos no eran como la gente de hoy en día que se escandaliza por todo, no señor, eso le daban parejo con hombres y mujeres y listo pollo. Pues mi señor Zeus bajó sobre el chico y se lo llevó en las garras y al notar el miedo le dijo que tranquilo, que no era tal águila sino el patrón del Olimpo en forma de pájaro y como tenía alborotado el suyo pues lo llevaba a hacer lo que sabemos.
Seguro al viejo le quedó gustando porque lo nombró copero mayor del Olimpo para que sirviera las bebidas a todos los habitantes de ese paraíso pero que en la cama solo con él. Yo creo que Diomedes Díaz es descendiente directo de este dios porque le daba parejo con cuanta vieja se le atravesara y faltan datos para saber si el cantante también tuvo por ahí sus Ganimedes. No es mucho lo que los libros agregan sobre el amante de Zeus pero de algo estoy seguro y es que no tuvieron hijos.
Edgar Tarazona Angel

domingo, 7 de junio de 2015

LAS NINFAS GRIEGAS, COQUETAS DEL OLIMPO


Por lo general me salgo de la línea de relatos que llevo y eso se debe a que escucho una conversación acerca de la mitología griega con muchos errores y escribo sobre ese tema para aclarar el asunto.
En la Mitología Griega una ninfa es una diosa menor que cuida un sitio específico como un río, un bosque, una floresta, una montaña, etc.  Las representan, por escrito y en imágenes, siempre jóvenes y bonitas desnudas o semidesnudas en campos muy bellos cantando y bailando y seduciendo a quien se las encuentra.
Como no tenían una dirección fija ni cuenta en el Facebook, por lo general las pillan  otros personajes llamados, sátiros de quienes hablaré en próximo capítulo, y estos no pierden el tiempo con flores ni serenatas o poemas de amor, sino que a lo que vinimos vamos y dele que dele al asunto… y hasta donde se la historia las benditas gozaban con estos encuentros. No crean otra cosa, que si no le sacaban gusto a las violadas, pues no volvían y, si señores, regresaban en manada a que les dieran por el… digo gusto… y los otros tampoco se hacían del rogar, así que unas con ganas y los otros también. Lo malo es no haber estado por esos campos.
Se les aplicaba el título de olímpicas, no por ser deportistas y competir en ningún deporte sino por ser del Olimpo, la morada de los dioses y se decía que eran invitadas a las reuniones de estos en el Olimpo y que eran hijas de Zeus. Claro que a este señor le adjudicaban muchos hijos, porque nena que veía le caía  y tome para que lleve. Aunque nunca envejecen ni mueren por enfermedad, las ninfas  pueden engendrar de los dioses hijos completamente inmortales, ellas mismas no son necesariamente inmortales y suelen  morir algunas de distintas formas. Creo que por su fama de fácilongas era que las invitaban, para servir de postre después de las reuniones
Homero, el señor de la Ilíada y la Odisea las describe con más detalle presidiendo los juegos deportivos y acompañando algunos dioses mayores como Artemisa, Apolo y Hermes entre los juiciosos. Pero, también a los sinvergüenzas como Pan y Dionisos, el dios del vino, lo recuerdan?
 Con frecuencia eran el objetivo de los sátiros, casi todos los días, pero tampoco era culpa de estos muchachos inquietos y libidinosos. Salían a recorrer los bosques con sus patas peludas y su sonrisa morbosa y ¿qué encontraban? Unas muchachas empelotas cantando,  bailando y coqueteando… ya lo dije antes, pues manos a la presa y zas. Este zas es para que imaginen la orgía porque ellas andaban en grupo y los sátiros en manada y yo no quiero que me cataloguen de pornográfico. Es posible, también, que se me acuse de antifeminista por no culpar a los sátiros pero eso es lo que dice la historia oficial de la mitología.
Después seguimos hablando de estas niñas culiprontas y estos muchachos arrechos porque voy a desayunar.

Edgar Tarazona Angel

jueves, 4 de junio de 2015

DANAE Y LA LLUVIA DE ORO

Cuadro de Tiziano

 Hace ya unos dos años les conté sobre los amoríos de nuestro padre Zeus, el Don Juan número uno del Olimpo y sus amores de afán con Dánae. Ahora regreso a esta hermosa mujer pero para relatar completo el chisme y sus consecuencias, porque no crean que como era el dios mayor de todos los dioses del Olimpo no se metía en unos líos como los muchachos de hoy en día que embarazan a la novia y se desaparecen; la historia es como sigue con pelos y señales:
En Argos reinaba Acrisio y tenía una sola hija que era Dánae pero, se moría de las ganas de tener un hijo varón y trasnochaba a darle al asunto a ver si le cuajaba el asunto y nada. Como todos los griegos cuando tenían una duda, se fue de viaje donde el oráculo a que le resolviera el problema y este le dijo, palabras más, palabras menos: mire mi rey, no se desgaste más con la idea de un hijo varón… y le digo que su hija Dánae si va a parir un muchachote muy importante pero lo malo es que ese mismo te va a dar matarile.
Acrisio no era ningún pendejo miedoso y pensó que mamola, si mi hija queda preñada ese culicagado no nace ni puel pu. Bueno, además la nena era soltera y el rey, para evitarle malos pensamientos y deseos llamó a su arquitecto y le ordenó construir una pieza bien escondida y forrada en bronce para que no la encontrara ninguno de los pretendientes. Para entrarle la comida dejaron un hueco donde solo cabían los platos y para la ventilación otro hueco en el techo protegido por una malla. Pues lo que debe ser ocurre por encima de todo y un día que Zeus revoloteaba por encima de este planeta, por pura casualidad, al mirar hacia abajo por el huequito del techo, vio esa cosota dormida y se le alborotaron las ganas.
Recuerden que era un dios y tenía muchos poderes como los súper héroes de ahora. Pues el bendito se convirtió en lluvia de oro, se coló por entre la malla y le cayó encima a Dánae y como se dice, tome pa que lleve. El oro es un imán para todas las mujeres y si viene en polvo mejor de lo mejor. En conclusión, con ese polvo la muchacha quedó embarazada, y  a los nueve meses llegó al mundo un tremendo bebé grande y alentado que chillaba como una sirena de ambulancia; eso alertó a su abuelo Acrisio que bajó a ver cómo era la vaina y le pegó tremenda  vaciada a la pobre muchacha que solo pudo defenderse diciendo que el niño era hijo de Zeus.
¡Qué Zeus ni que hijuepu..! Dijo el rey. Así sea cierto te jodiste mija porque ese niño no debe criarse. Así que mandó hacer un cajón bien grande donde cabían su hija y su nieto; lo mando forrar bien bonito por dentro y mandó que lo equiparan con comida y bebida para varios días y lo mandó echar al mar. Recuerden que el oráculo le predijo que su nieto lo mataría tarde que temprano. Lo cierto es que el cajón flotó muchos días a la deriva y no se ahogaron porque si hubiera sido así se acababa la historia de Perseo, uno de los semidioses más famosos y del cual les contaré el próximo capítulo.

Edgar Tarazona Angel