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miércoles, 8 de abril de 2020

ANFITRIÓN, EL CORNUDO FELIZ




Este es uno de los chismes sabrosos del Olimpo divino. Hay varias versiones y yo no me podía quedar sin opinar; por supuesto que siempre basado en la historia oficial, pero agregándole el picante de siempre. Unas versiones difieren un poco de otras pero lo interesante es el asunto de los cuernos. Unas dicen que anfitrión era el pretendiente y otras el esposo. Lo cierto es que cuando se dieron los hechos Alcmena ya era la pareja de Anfitrión de hecho.
El tipo era un general de alto rango que estaba en guerra contra los teleboas (ni idea donde vivían ni quienes eran, me suenan a tele bolito, el primer juego de video, pero si el motivo: estos le habían dado matarile a dos de los hijos de los mandamases de Micenas). En esas estaba cuando le tocó regresar a casa y aquí viene lo bueno, como para telenovela sexi.
Nuestro padre Zeus que siempre andaba a la cacería de hermosas damas y casi ninguna se le escapaba (como a Charlie Harper de la serie Two and half men) y de todas se pegaba una traga maluca, la vio y empezó a tramar como le haría el aseo, ustedes me entienden. Pues Anfitrión y su ejército acamparon cerca de la ciudad para reponer fuerzas y el maldito Zeus se transformó en la figura de Anfitrión (como les parece), por supuesto, después de los saludos se llevó a la hermosa para la alcoba y dele que dele (como era un dios usó sus poderes para alargar tres veces la noche sin que los humanos lo notaran).
Lo cierto es que Alcmena, la hermosa, quedó embarazada. Cuando llegó el verdadero Anfitrión quiso acostarse con la mujer de sus amores y le pareció extraño que ella lo rechazara, y a ella le pareció raro que le quedaran ganas después de esa maratón de polvos, no olviden que Zeus estuvo con ella con la figura del marido. Anfitrión, por lo consiguiente se cabreó y, como nunca falta un lambón o metiche en esta vida, El adivino Tiresias relató lo sucedido a Anfitrión con pelos y señales que, como es lógico llenaron de ira y dolor a Anfitrión que, como casi siempre ocurre, decidió matar a su mujer de una manera cruel y ordenó reunir mucha leña al frente del castillo para quemarla viva.
Zeus desde las alturas vio lo que pensaba hacer Anfitrión y envió una tormenta que apagó las llamas y, dice la mitología que arrepentido, pero yo no creo, es como si uno se arrepintiera de haberse acostado con la mujer mas linda del mundo. Pero sigo, Zeus le confesó al marido engañado que su esposa le había puesto los cuernos con él, el mandamás de los dioses. El general no se enojó, sino que, por el contrario, se sintió honrado porque el supremo había escogido a su esposa para fornicar y que podía regresar cuando lo deseara. Que mas no quisiera uno que el esposo de la amante le diera permiso.
Bueno, pues Anfitrión se gozó también a su esposa Alcmena y quedó embarazada de ambos. De estas uniones nacieron Heracles (Hércules), hijo de Zeus, e Ificles, hijo de Anfitrión. Sé lo que están pensando y si, nuestro famoso Hércules. De la relación de Zeus y Alcmena nació Hércules, cuyas hazañas les narré hace unos años, pero como el grupo ha crecido si lo desean las vuelvo a publicar.
De acuerdo con el mito, esta es la razón de considerar buen Anfitrión a la persona que nos acepta en su casa y ofrece lo mejor que tiene. Son los cuernos más famosos, o uno de los más famosos de la Mitología, porque Zeus donde ponía el ojo, ponía lo que ya sabemos. Y abundan los hijos de este viejito fruto de los encuentros extramatrimoniales.
Edgar Tarazona Angel


viernes, 2 de febrero de 2018

LAS AVENTURAS DE ULISES. LA ODISEA



La obra original del gran poeta griego Homero está dividida en 24 cantos No voy a relatar cada uno aparte, porque de pronto los aburro, mejor cuento las aventuras a mi manera y ustedes, los más apegados a la gran literatura, pueden leer la historia original.
Todo empieza con el final de la guerra de Troya y el regreso de los ejércitos griegos a la patria. Cada grupo con su general. Ya habían pasado diez años y a Ulises y sus hombres les esperaban otros diez llenos de aventuras de todas clases. No voy a respetar el orden estricto de la obra sino que les contaré a mi manera las principales peripecias ocurridas durante esta década.
Como en todo lo de la mitología siempre los dioses están de metiches y favoreciendo a unos y jodiendo a los otros, aquí no pueden faltar. Atenea está a favor del regreso pero Poseidón, el mandamás de los mares y océanos está furioso por una ofensa que Ulises le hizo en el pasado y, dioses vengativos todos, se la quiere cobrar, y les manda una hijuemadre tempestad que los tuvo nueve días luchando para no ahogarse y sin saber para donde demonios iban. Hasta que un día, por ayuda de Atenea, llegaron a una isla que era de los comedores de lotos, hagan de cuenta los hongos alucinógenos de nuestros hippies. Ahí quedamos por hoy
Edgar Tarazona Angel 

domingo, 22 de octubre de 2017

LA ILIADA. LA IRA DE AQUILES. CAP I



La obra inmortal de Homero relata solamente 50 días de la guerra de Troya. Prácticamente los últimos de los diez años que duró esta guerra. Debo aclarar que dicha contienda se desarrolló hace 2800 años aproximadamente y, en un comienzo, se pensó que era leyenda, fruto de la imaginación de Homero *Homero el poeta griego, porque unos chistosos me dijeron que Homero Simpson).  Con el paso de los siglos y con la ayuda de la Arqueología y otras ciencias auxiliares se descubrieron las ruinas de la ciudad. Como esto es tema que se sale de la mitología me centro en LA ILIADA como obra de la épica griega.
El tema ha sido motivo de discusiones. Dicen unos que es la guerra de Troya, otros que el destino de Aquiles, quien es el principal protagonista. Lo cierto es que el tema es nada más y nada menos que LA COLERA DE AQUILES. En cada país le darán el nombre que quieran: la piedra, la ira, la emputada, el enojo, la soberbia, coraje, indignación o como sea. La obra narra lo que ocurrió durante cincuenta (50)  día que el héroe estuvo de cascarrabias. Cuenta el origen de su mal genio, las consecuencias y el final de su rabieta.
Algo tenía que pasar para sacar a los ejércitos de la monotonía en que estaban después de tan largo asedio. Los griegos afuera y los troyanos dentro de las murallas, con pequeñas escaramuzas y resultados alternos, ya era hora de que ocurriera algo que pusiera fin a esta mal llamada guerra. Los soldados y sus generales estaban aburridos y querían regresar a sus casas. Y, entonces, se produjo la gran rabia de Aquiles que marca el principio del fin. Y cuáles fueron las causas?. Ya viene el próximo capítulo.

 Edgar Tarazona Angel


jueves, 28 de marzo de 2013

OCTAVO TRABAJO. ROBAR LAS YEGUAS DE DIOMEDES




OCTAVO TRABAJO
ROBAR LAS YEGUAS DE DIOMEDES
Tal vez a los colombianos se nos puede ocurrir que de pronto sean equinos de Diomedes Díaz el cantante vallenato; pero si fuera en esta época tal vez el hombre tenga tratos con mulas y no con yeguas. Pues el tal Diomedes del mito tenía 20 yeguas carnívoras, así dice el cuento y no sé cómo puede ser si estos cuadrúpedos carecen de colmillos y su estómago no está diseñado para digerir carne… pero todo puede ocurrir en la literatura. Además el desalmado de Diomedes invitaba a tremendas fiestas y cuando los comensales estaban borrachos los echaba a los animales como alimento y para evitarles la resaca del siguiente día.
Hércules organizó un pequeño ejército, lo cual me parece sospechoso porque la idea era castigarlo a él y si reunió más gente estaba rompiendo las reglas, pero en eso no debo meterme, asi dicen los libros y Edgar debe cerrar el pico. Diomedes no se quedó quieto y le salió al encuentro con muchos soldados pero como se puede suponer el héroe ganó el combate y agarró a Diomedes de las mechas y lo arrojó al corral de sus queridas yeguas que lo devoraron sin pedirle permiso a nadie. Cosa curiosa, tal vez el tipo metía yerba y otros alucinógenos porque los equinos se volvieron mansas y Hércules las ató al carro del rey y se las llevó a Micenas donde el rey se las obsequió a Hera y como ya antes le dio otros regalos poco agradables me late que si un rey estaba enhuesado con algo molesto de lo daba a la mujer de Zeus para que no jodiera tanto. Años después los animalitos fueron devorados por las fieras del monte Olimpo, eso les pasó por volverse vegetarianas, por eso yo no dejo de comer carne. Para terminar les dejo un chisme histórico: se dice que Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno, descendía de una de estas bellezas.